El sector presenta grandes brechas de acceso, costo, calidad, sostenibilidad, sustentabilidad, gobernabilidad y confiabilidad de los sistemas. El desafío es inmenso y es imprescindible afianzar las investigaciones. En esta sección presentamos un menú de temas para la investigación. Los interesados pueden contactarse con nosotros. Los proyectos de investigación novedosos serán evaluados para su implementación cofinanciada.
Control y Reducción de Pérdidas de Agua Uno de los desafíos más importantes que los prestadores afrontan hoy en día está relacionado a las pérdidas de agua. Las pérdidas de agua son causadas por la obsolescencia de la infraestructura, por la elevada presión hidráulica del servicio, por nula o escasa micromedición, por consumos clandestinos y por deficiencias operativas. Las pérdidas de agua tienen impactos negativos en la recaudación y en la calidad del servicio (baja presión y baja continuidad). Las elevadas pérdidas desestabilizan a los prestadores (los ingresos no cubren los costos de producción). Eventualmente, la SUNAT también podría exigir el pago de impuestos sobre el producto terminado (volumen de agua tratada y entregada al sistema) y no solamente sobre el volumen comercializado. Un sistema con nula o escasa micromedición, deja abierta la puerta para el derroche de los consumidores. El balance hídrico permite conocer el volumen que entra y sale del sistema. El agua que sale del sistema de manera irregular es considerada pérdida. El control y reducción de perdidas es una tarea multidisciplinaria (educación sanitaria para consumidores sin medidor, intervención legal en caso de consumos clandestinos, instalación y mantenimiento de micromedidores, detección y reparación de fugas visibles y no visibles, control operativo de unidades de producción, etc.). Una investigación en esta materia aporta soluciones para toda una población.
Balance Hídrico de un Sistema de Abastecimiento de Agua Potable Una correcta administración de los servicios de agua potable comienza por conocer la producción total de agua potable que ingresa al sistema y bajo qué conceptos esa agua sale del sistema, a esto lo llamamos Balance Hídrico. Normalmente, el ciclo del balance hídrico se repite cada día (24 horas), pero si uno quiere ser más riguroso, podría extender el balance a periodos semanales o mensuales. Hacer un balance hídrico acomete trabajos a nivel de campo y laboratorio. No siempre es fácil cuantificar con modesta precisión la cantidad de agua que sale del sistema, por lo que es necesario que el investigador domine conceptos de Mecánica de Fluidos, implemente reportes y capacite al personal de apoyo (que básicamente se trata de trabajadores del prestador). La precisión de los equipos de medición es otro factor a tomar en cuenta. La instalación de micromedidores testigo es de gran ayuda en los consumos asignados, pero está sujeto a sesgos sino se sensibiliza correctamente al usuario. Quizás cuantificar la fugas no visibles genere dolores de cabeza, pero es mitigable si se cuantifica correctamente los otros conceptos. En fin, por un lado se tiene, agua que sale del sistema cumpliendo con su fin y otro que sale sin cumplir ningún fin (pérdidas). El balance hídrico determinará las pérdidas de agua y las acciones a implementar para reducirlas.